20 de Junio - Día de la Bandera Argentina

martes, 19 de mayo de 2009

Discurso del Fraternal Elías Bard en el 132° Aniversario de "La Fraternidad", el 14 de Mayo de 2009




Queridos fraternales y autoridades de la casa.

Cuando Lucas me propuso decir unas palabras en nuestro tradicional almuerzo fraternal del 14 de mayo, lo primero que pensé fue en que estas debían reflejar el sentimiento y pensamiento de aquellos internos de mi generación, lo cual inmediatamente me facilitó de alguna forma las cosas, pues justamente es ese sentimiento común el que no solamente nos reúne a los fraternales los 14 de mayo, sino que luego de nuestro paso por la casa todos los días de nuestra vida de una forma u otra hace que necesariamente la recordemos; no como un frío recuerdo de una época gloriosa de juventud adonde – según palabras de Arnaldo Calveyra – nos creíamos inmortales, sino como algo latente, en un recuerdo que necesariamente incluye a los confraternos por los cuales en este caso me toca hablar.


Estos sentimientos son el cabal reflejo, lo sé, de aquello que "La Frater" ha inculcado a cada uno de sus hijos antes que de la casa se fueran.


Nacida al impulso de un noble estallido del compañerismo, emanación espontánea del sentimiento generoso de media docena de jóvenes, que en su pobreza de estudiantes quisieron ayudar a sus compañeros, La Frater desde siempre fue un albergue digno para quienes llegaron y llegan a Concepción del Uruguay buscando la continuidad en la superación intelectual; un sitio donde los padres dejan sus hijos en manos de una vigilancia directa y responsable que sabe suplir a cualquier familia moralmente sana y con un plus, el de impregnar en cada uno de ellos una tradición, forjando hombres de bien, útiles y fraternales con la sociedad.


El año anterior, al decir sus palabras el Dr. Sauret se encargó de recordar al ex Presidente de La Fraternidad, Dr. Enrique Miguel Codina, el cual en su conocida conferencia de Septiembre de 1.967 en la Asociación de Ex Internos fraternales trazó el cuadro de las ideas imperantes en educación, destacando – al revalorizar la necesidad de fortalecer al internado – las ideas de muchos, que como el Dr. Luis Esteva Berga, no aceptaron que este fuera considerado como simple pensión; pues ello llevaría a considerar al mismo con un objetivo limitado, inactual y mezquino; ponderando Codina entonces las orientaciones de Vicente Juliá Tolrá con su " República Fraternal ", cuando enseñaba que ser aplicado y buen alumno eran méritos estimables pero parcializados, inherentes a un estado o condición transitoria en la vida de un adolescente; recordando que este educador decía que el complemento aportado a los jóvenes por el internado era su " elevación ", vinculada a la honradez, a la dignidad y al respeto a sí mismo, como al sentido ético de la conducta pública y privada.


Como padre de hijos adolescentes, basta observar la realidad que nos rodea y el difícil momento por el que atraviesa la sociedad Argentina, para darnos cuenta de cuanta falta hace el fortalecimiento de estos valores, así como la enorme importancia de que exista una institución educativa como la nuestra con la posibilidad de poder trasmitir los mismos, y en tanto no son muchos los espacios en donde hoy en dia un jóven de 13, 14 o 15 años puede estar al frente del manejo de una biblioteca, que por humilde que esta sea importa asumir una responsabilidad frente a sus pares ; o participar en la democrática elección para la dirección de pequeño club como Estudiantil Fraternal, e incluso con la posibilidad de hacer sus primeras experiencias como dirigente del mismo; y si a ello le sumamos el hecho de que son también jóvenes de 16 o 17 años quienes cumplen responsabilidades como celadores, haciendo cumplir las normas de convivencia dentro del internado.


Ello parecería imposible de creer con solo observar lo que sucede actualmente en nuestra sociedad y su juventud; pero al mirar lo que sucede en la Frater nos convencemos de que efectivamente podemos revertir ese estado de cosas y forjar una sociedad mejor; siendo los mayores quienes tenemos la responsabilidad de brindar a estos jóvenes la posibilidad de desarrollarse plenamente en un ámbito de esta naturaleza, y que tan claramente lo resume nuestro " Decálogo fraternal "


Así es como la Frater viene cumpliendo desde hace 132 años con su contribución permanente a la educación y cultura de éste nuestro suelo.


En un país que aún no ha cumplido los 200 años de vida independiente, no es poco decir que nuestra Frater ya supera los 130 años y que todos los objetivos de la Institución fueron cumplidos y superados. El destino hizo que fuera una medida política que afectó a la instrucción pública la que movilizara a sus gestores y fundadores; tiempo atrás "La Frater" le redobló la apuesta a ese destino que todos tenemos y ha creado la Universidad de Concepción del Uruguay. Esta nueva oferta sigue atrayendo estudiantes para que, después del secundario, permanezcan en la Casa y logren algún título de grado, fortaleciendo de esa forma un bastión de la educación.




El conocido panorama esbozado, no por lo escueto que la ocasión amerita deja de constituir una secuencia orientadora de límpios valores, siempre activos, que han de proyectarse sin duda hacia el porvenir de la Institución. Pienso, como tal vez pensaron esos magníficos varones de nuestro recuerdo, que la idea primigenia de los fundadores no fue una pequeña idea que conducía únicamente a solventar las necesidades materiales de algunos estudiantes del colegio, sino una gran idea de amplísimo contenido educacional, puesta en marcha en los días memorables de Larroque. Esa gran idea, esparcida como fecunda simiente en terreno abonado por mas de 130 años de sacrificios desinteresados debe seguir fructificando hoy mas que nunca la idea de ser un gran complejo educacional y humanístico, dotando al interior mesopotámico de un centro de excelencia, único en su especie, con proyección de magnitud imprecisable. Si a ese complejo – que no es un sueño sino una realidad asequible – le sumamos el internado que lo nutre de su particular espíritu, no se necesita excesiva imaginación para convenir en que La fraternidad puede llegar a ser lo que Urquiza y Larroque hubieran querido que fuese el Colegio del Uruguay. Hoy mas que nunca el país necesita reconstruir los principios de la libertad, la solidaridad y el federalismo; por lo cual hay intereses de la comunidad toda que exigen que el patrimonio legado por Vasallo no se malogre, y es a los hombres de hoy a quienes nos cabe la difícil, honrosa y apremiante misión de trasladar al terreno de los hechos las iniciativas que espíritus esclarecidos concibieron con extraordinario sentido práctico hace mas de ciento treinta años; y particularmente debe contarse para ello con el apoyo de aquellos que un día se acogieron en el seno de esta cálida y fecunda madre.


Lo incuestionable es que solo a nuestra generación podrá responsabilizarse si ello no se lleva adelante.



Sin ánimo de extenderme, creo conveniente destacar no solamente la excelente gestión que esta llevando adelante el actual director del internado, la cual tampoco sería posible sin el apoyo del Consejo Directivo de la casa, habiendo culminado con recursos genuinos la construcción de la muy necesaria cocina-comedor, cuya sola mención me trae los recuerdos del viejo comedor y nuestros primeros días en la frater , donde era usual ser víctima de las conocidas " canaletas " que se hacían con los manteles por las cuales se vertía agua hasta que la misma caía en la falda del desprevenido recién llegado; o las clásicas apuestas por el postre, las cuales tenían su límite máximo en apostar el postre de un año entero, tal vez como consecuencia de un duelo en la paleta; o el ingreso al comedor de los viernes por la mañana para tomar el desayuno, en donde previamente en la fila se leía el parte de penitenciados (en el cual lamentablemente era un abonado permanente , y aún hoy vuelven a mi mente la lectura del parte , usualmente a cargo de Brum que era el jefe de celadores, …. Aguirre Luciano, un día por faltarle el respeto a un superior…¡¡; Aguirre Alejandro, medio día por " tomarse atribuciones que no le corresponden …¡¡¡"; y así el orden alfabético me hacía merecedor del tercer lugar, en donde recibía con poca resignación la lectura de la sentencia .., frente a la cual intentábamos interponer toda clase de recursos, sabiendo igualmente de antemano si denegación y que no hacían otra cosa que hacernos perder el desayuno del viernes ); sellando definitivamente nuestro destino del fin de semana; y como no recordar los almuerzos de los domingos con la maternal compañía de Doña Rosa y su esposo quienes se esmeraban para que los pocos que quedábamos no extrañáramos tanto los almuerzos domingueros de nuestros hogares; gesto que con total desaprensión e injusticia le pagáramos a Don Casse en mas de una oportunidad trasladándole de lugar el Renault 4 blanco de donde lo había dejado estacionado para que al salir no lo pudiera encontrar…¡¡




Podría pasarme la tarde entera relatando vivencias, de lo cual no es momento, pero de las cuales también extraigo como conclusión de que justamente es en nuestra época de adolescentes y mientras nos vamos haciendo hombres cuando generamos esos vínculos de amistad que jamás pueden perderse, pues a diferencia de aquellos amigos que hacemos posteriormente en nuestras vidas, con los primeros a las aventuras las vivimos juntos, creciendo juntos también de esa forma, y todo ello permite forjar ese misterioso vínculo por el cual quienes pasan por la Frater funden sus almas con las de sus antecesores; siendo materia de una productiva metamorfosis.



Todos los hijos de la Frater somos hermanos entre nosotros y sabemos contagiar nuestro amor fraterno cada vez que entonamos abrazados un chécale. Todos hemos sabido mamar la experiencia de una vida, la mayoría de las veces plagada de necesidades, que ha forjado en todos un espíritu de compañerismo inquebrantable, en donde hoy en día es hasta curioso poder observar en los adolescentes la falta de egoísmo, la solidaridad y la responsabilidad frente al prójimo y especialmente hacia el hermano fraternal; ayudando a superar de tal forma cualquier dificultad; por lo que necesariamente debo instar a los fraternales de hoy a mantener viva su tradición, haciendo mías las palabras que dijera el presidente Avellaneda cuando se repatriaron los restos del General San Martín, al indicar que " quienes olvidan sus tradiciones pierden la conciencia de sus destinos, y las que se apoyan sobre tumbas gloriosas son las que mejor preparan su porvenir " .


Nunca debe perderse entonces la ocasión de honrar a los que nos preceden ni de salvaguardar la historia; pero siempre con la mirada hacia delante. Por eso estas líneas en agradecimiento de La Frater, luminaria de valiosos principios, y a sus virtuosos hijos por tanto amor entregado, por lo cual además de felicitarlos por la actual tarea, me veo en la obligación de alentarlos a que continúen por el mismo camino.




Para terminar, y homenajear de alguna forma al siempre presente impulso literario de los fraternales, quisiera recordar unos versos realizados por Jose Maria Gianello al cumplir la Frater sus 100 años y que ha llamado " Niña Fraternidad ": …..





"...No permitir que "La Fraternidad" nuestra sea disminuida, desviada, adulterada, es algo que debemos defender como a una bandera en peligro..." (Luis Doello Jurado)

Atte, Centro Maxit Blog: www.centromaxit.blogspot.com



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Homenaje al Ingeniero GUSTAVO TORRESÁN (f), hijo del Fraternal Jorge Torresán

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