20 de Junio - Día de la Bandera Argentina

martes, 30 de junio de 2009

"LA FRATERNIDAD" - Tres hombres: Tres épocas (2da Parte)

Ugarteche no figura entre los fundadores de LA FRATERNIDAD. Se encontraba
en esas circunstancias en Buenos Aires cursando estudios universitarios que
iniciara en 1875. Había nacido en 1850 en Luján, de la Provincia de Buenos
Aires, en el seno de una familia distinguida en los días de la Revolución de
Mayo que fija su residencia en Entre Ríos en 1853. Urquiza entrevé en el
niño una promesa y logra que en 1865 se le incorpore como alumno en su
colegio. Alcanza si no a Larroque, al menos su obra y su fama aun calientes.
A sus obligaciones como estudiante se suman otras que lo distinguen en medio
a sus condiciones excepcionales. Se le designa "Prefecto de Estudios", y en
1873 dicta cátedra de física y gramática, al mismo tiempo que cursa libre
las primeras materias de su vocación profesional. Se gradúa de médico y
cirujano en abril de 1879 y al día siguiente se radica en Uruguay, ciudad a
la que entrega todas las horas y todos los empeños de su lamentablemente
corta vida. Maestro por voeaci6n se incorpora al distinguido elenco de
catedráticos de la Escuela Normal y Colegio Nacional, tomando a su cargo la
enseñanza de algunas disciplinas científicas y otras por' las que sentía
par-
ticular inc1inaci6n como castellano, historia y filosofía. Al mismo tiempo
ejerce abnegadamente su profesion. Los establecimientos asistenciales
encuentran en él desinteresado colaborador, compartiendo con otros dignos
colegas la dura tarea de mitigar el dolor ajeno. LA FRATERNIDAD reclama muy
pronto su concurso profesional y el se lo brinda, desde luego,
gratuitamente. En 1884, 1885 y 1886 no solo es médico de la Casa, sino que
también integra su Consejo Directivo. Pero en esa hora difícil, tanto como
su ciencia se necesita su caracter, su constancia, su laboriosidad
proverbiales. Y el se da como sabía darse: íntegramente. En el último de los
citados años, y en los que siguen hasta su deceso ocurrido el 13 de agosto
de 1890, ocupa su Presidencia.
En la segunda mitad de la década del ochenta, por obral
especialmente, de Parodié y Becchi, LA FRATERNIDAD, ya lo hemos dicho,
adquiere su imagen definitiva. Ugarteche, con la colaboracion de otros
hombres tan laboriosos y tan desinteresados como el, *.*. logra inaugurar,.
el primer edificio propio de la institucion en el mismo sitio que ocupa el
actual y que se conociera como el de "azotea
". La empresa fue ardua y el
éxito fruto no solo de su tesón sino también de gravosos compromisos que
asume personalmente, y ya fallecido, ratifica en gesto magnífico su
distinguida esposa doña Ana Jorge. El otorgamiento de catorce becas por
parte de la Provincia de Entre RIos en junio de 1890, la redencion de los
mil bonos que había suscripto y el otorgamiento de $ 2.500 anuales para
solventar la construcción del edificio apuntalan definitivamente a la
Sociedad muy poco antes del deceso de su digno presidente.
Pero queda de Ugarteche algo mas que todo eso. Queda su pensamiento,
pensamiento novedoso para la epoca, diriamos casi revolucionario en aquel
medio que no conseguia reponerse del rudo golpe de la descapitalizacion
asestado por Racedo. Con mas de ciento veinte alumnos internos alojados en
su edificio propio, biblioteca, banda de musica, servicio de comidas, lavado
de ropas y asistencia medica, tenía sobrados motivos el pueblo de Uruguay a
sentirse orgulloso. Había logrado en poco mas de una decada restablecer,
como en sus mejores tiempos, el internado del Colegio. Para los más solo
restaba mantenerlo; para los menos, entre ellos Ugarteche, introducirle día
a día todos los cambios que fueran menester para ajustarlo a 1a realidad de
las nuevas circunstancias, conciente de que en la educacion de la juventud
si no se evoluciona se retrocede. A la tesis tradicionalista de "que LA
FRATERNIDAD era dependencia virtual del Colegio, pues no habia nada para ser
un establecimiento particular, independiente, sino para restablecer la
fructuosa vida interna del histórico", o que "los padres mandaban sus hijos
unicamente para instruirlos intelectualmente", segun se expresara con
reiteracion antes y despues de él, Ugarteche replicaba: "Tomar un nino
pobre, servirle de segundo padre, dade buenos y sabios consejos, formar su
canlcter, costearle la educaci6n, ponerlo en condiciones de seguir una
carrera cientifica 0 literaria .. , hacer de el un ciudadano homado, amante
de las instituciones liberales de su patria, util para si y sus semejantes,
es la noble mision de LA FRATERNIDAD". "Sin embargo, agregaba, la Sociedad
no llenaria sus generosas aspiraciones sin el establecimiento de una escuela
de artes y oficios que vendria a servir de complemento en la educacion de
los jovenes internos
". "Hoy que en la Rep6blica Argentina las profesiones
liberales estan tan trilladas que hay exhuberancia de abogados, medicos,
ingenieros, etc., decia, conviene abrir nuevos rumbos a la juventud
estudiosa ... que haran de nuestros jovenes ciudadanos honrados,
dignificados y engrandecidos por el trabajo, llenando tambien una necesidad
urgentemente reclamada y que cada dia se hace sentir mas en la vida de
nuestro pueblo." "Este seria, terminaba, el gran taller del cual veriamos
salir un n6cleo distinguido que haria honor a la Republica."
Si trasladamos las ideas de esta mente clara y objetiva a nuestra época, es
evidente que con exacta vision del porvenir, Ugarteche, hombre tan actual
entonces como ahora, adjudicaba a LA FRATERNIDAD una misión mucho mas amplia
que la compartida por la mayoria de sus contemporáneos, aunque sus
argumentos los fundara en iniciativas limitadas a las escasas posibilidades
de entonces. Estaban en el fondo de su prédica la formación integral de la
juventud y su capacitacion técnico-profesional; estaba por la ruptura de los
viejos moldes del antiguo internado del Colegio como finalidad exclusiva;
estaba por el ajuste a las nuevas 'circunstancias operantes. Este criterio
renovador, netamente disconformista, ubicaba a Ugarteche entre los hombres
de ideas "radicalisimas", a estar al juicio de algunos de sus
contemporáneos, posición que le impulsaba a enfrentarse valientemente a
quienes esgrimían el cómodo argumento de la tradicion para disimular su
incapacidad 0 indolencia. Luchó por sus ideales en todos los terrenos, sin
excluir los problemas politicos-institucionales que preocupaban a su
generacion. Su fallecimiento, cuando comenzaban a sazonar los frutos de su
alma exquisita, significó para el pueblo de su adopci6n una crisis de
esperanzas. Para LA FRATERNIDAD la desaparición de este grande hombre "trajo
un largo perlodo de estancamiento 0 quiza de retroceso del cual no atinaban
a sacarla sus Consejos Directivos" (El Republicano, mayo 16 de 1892).
Con los naturales altibajos de toda obra humana lIega LA FRATERNIDAD a los
umbrales de su cuarta decada. Para entonces una sensación de disconformismo
constructivo halla latente a pesar de que la Institución puede exhibir con
orgulIo su nueva sede social y "Casa de Internos" levantada en la calle 8 de
Junio, sobre la base de la primitiva construcción
. La antinomia entre los
que no podían concebirla mas alIa del esquema del viejo internado del
Colegio y los que soñaban con un instituto a nivel de las necesidades de los
nuevos tiempos era activa y muchas veces aspera. Los planes de un cambio
fundamental de estructuras, poco precisos pero siempre tentadores, cuenta
con e1 apoyo quizás de los menos, pero sí de los más emprendedores, entre
ellos e1 joven y brillante ex interno profesor del Historico, doctor Luis
Esteva Berga. La ausencia de otras metas claras, que no fueran las trilladas
del lejano pasado, frena toda posibilidad de evolucion y crecimiento. No
había conseguido acaso LA FRATERNIDAD suplir dignamente el desaparecido
intemado de los días de Larroque. Razonamiento tan simplista hacia de la
"Casa de Internos" un fin en sí misma cuando solo habia sido desde su origen
un medio coadyuvante. Como albergue, y unicamente como tal, representaba
para muchos disconformistas un objetivo limitado, inactuaI, y si se quiere,
mezquino. Y habia razones que justificaran esta postura:
Multiplicados Ios establecimientos de enseñanza secundaria que en la 6poca
de la fundación del Colegio del Uruguay se reducían a los existentes en las
capitales de provincia; estandarizados sus planes de enseñanza en el bajo
nivel de sus similares; modificado fundamentalmente el índice económico
medio de la familia argentina y superadas las distancias, el pensionado
perdia vigencia. Asi lo había entendido Ugarteche quince años antes, quien,
como hemos visto, propugnaba suplir por medio de LA FRATERNIDAD Ias fallas
meramente intelectualistas a que había quedado reducido el viejo y
prestigioso instituto de Urquiza. Dos carninos se abrían a los hombres de
imaginacion, pero ninguno de ellos conducía ciertamente a la conformidad y
al quietismo: uno, restablecer en él los cursos multidocentes de los
tiempos de Larroque; otro, implantar en LA FRATERNIDAD los organismos
adecuados que llenaran ese. sensible vacío. Pero de ninguna manera cabía
constreñirla a un simple alojamiento gratis o barato para la obtencion de un
titulo preuniversitario que podia obtenerse entonces en iguales condiciones
en cada dia mayor número de pueblos de la Republica. Marcos Sastre,
colaborador de Urquiza, habia proyectado organizar en su época, y en cierto
modo se lleva a la práctica, una "chacra-quinta" ubicada en Ia periferia de
la ciudad, cedida en uso por el prócer , para ser utilizada racionalmente
como complemento formativo del Colegio, iniciativa que en 1887 recuerda el
"Fundador" . Warren. Dentro de tal orientación, Enrique de Vedia, gran
rector desde 1899 a 1903, logra incorporar al Colegio cursos de
encuadernación y fotografía y planifica disciplinas agropecuarias sumamente
ambiciosas, que él lo decía sin cortedad, consideraba destinadas
irremediablemente "al canasto", siguiendo una vieja práctica burocráticaen
. su "Memoria Anual" aI ministerio del ramo a cargo de Osvaldo Magnasco,
iniciativas que 61, 10 decia sin cortedad, consideraba destinadas
irremediablemente "al canasto", siguiendo una vieja practica burocrática.
Sin embargo, en 1908 la Comision de Presupuesto de la Cámara de Diputados de
la Nacion, sobre la base de la antigua "Chacra del Colegio", entonces en
manos privadas, planea su adquisicion para destinarla a un modemo instituto
educacional e intemado adoptando como modelo el tutoriado que entonces
funcionaba en el Colegio Nacional de La Plata, grande y novedoso proyecto
que fracasa por la presion de emotivas corrientes tradicionalistas. La idea
queda en pie. Le corresponde al Ministro de Justicia e Instruccion Pública
de la Nacion, doctor Carlos Saavedra Lamas, anunciar en 1915 desde la alta
tribuna del Salón de Actos del Histórico la implantación por vía
experimental de la Escuela Intermedia, revolucionaria concepción en nuestro
medio de 10s los establecimientos de segunda enseñanza. LA FRATERNIDAD, que
no habia sabido 0 no había podido llenar por propia iniciativa el hueco
dejado por el polifacético instituto de Larroque, cede por el término de
tres años renovables, como contribución al éxito del plan, la direccion de
su "Casa de Internos" para instaurar en ella, bajo la responsabilidad
económica de la Nacion, el régimen tutorial. Se designa para ocupar su
dirección docente al Doctor Antonio Juliá Tolrá.

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Homenaje al Ingeniero GUSTAVO TORRESÁN (f), hijo del Fraternal Jorge Torresán

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