20 de Junio - Día de la Bandera Argentina

viernes, 29 de junio de 2007

Consejo Provincial de la Abogacía de la Provincia de Formosa

El Centro Maxit recibió el Nro 4 , de mayo de 2007, de la revista "Otro sí Decimos", publicación del Consejo Profesional de la Abogacía de la Provincia de Formosa, de manos del Dr Sergio Alfredo Martinez, Presidente del Consejo Directivo de esa institución. Y a quien agradecemos la gentileza.
Esta revista, además de artículos sobre derecho contiene otros de valor testimonial e histórico de la joven provincia y uno de ellos, firmado por Sergio Alfredo Martinez, queremos compartir con ustedes.

Un Formoseño de Ley - Semblanza del Dr Antenor Polo
La vieja amistad de mi padre con el Dr. Antenor Polo, me permitió una frecuencia de trato cuando, recién egresado, en 1965, viniera a Formosa a ejercer mi profesión.
Desde esa fecha tuve la suerte de compartir entre mate y mate innumeranbles charlas de las cuales me vienen a la memoria valiosos datos para intentgar una síntesis biográfica, enriquecida con referencias que me aportara su hijo Fernando.
Recordación de don Antenor Polo, que bién merece ser honrado por Otro Sí decimos, por su protagonismo como abogado, periodista, político y magistrado judicial en la Formosa territoriana y provinciana, después.
Nacido en 1912, un 11 de mayo, en algún paraje de nuestro interior, cercano al Río bermejo. ¿Dónde?: "...en un lugar, con poco techo y demasiado campo", solía decir, para caracterizar el paraje donde naciera, que podría ubicarse, sin mayor precisión a la altura de lo que es hoy el pueblo de Subtte. Perín. "Fuí anotado -nos decía- en una oficina del registro Civil del territorio del Chaco, en una población llamada Nueva Pompeya, porque en Formosa no existía ninguna oficina cercana...".
Sus padres fueron don Martín Polo y doña Fernanda Navarrete. Aquel se destacó por su espíritu emprendedor que le permitió conformar una fortuna importante, convirtiéndose en uno del ganaderos más prósperos de Formosa y en un caracterizado vecino, al punto de ser electo intendente de este ciudad en la década del 30.
De don Martin Polo y de su hermano don Segundo Polo, puedo agregar que ambos provenían de familias salteñas que se desplazaron hacia territorio de Formosa en busca de mejores campos. Y, también, como triste anécdota, -me la confirmó Fernando Polo, hijo de Antenor quien me facilitara, también el material gráfico- que la madre de aquellos, doña Melitona Polo, valerosa matrona del siglo XIX, perdió su vida defendiendo a sus hijos en un enfrentamiento con aborígenes. La precisión de fechas y lugares, quedan en manos de quienes historien nuestro pasado.
Y volviendo a Antenor, el hombre de ésta página, fue un hombre singular que tanto podía alternar en un salón distinguido y con personas refinadas o intelectuales amenizando con buen lenguaje, un encuentro, como estar sentado junto a un fogón de arrieros matizando el descanso con alguna copla salida del fondo de su corazón gaucho.
En un medio inhóspito como el que se presentaba frente a él, en su infancia, adquirir una basta cultura cuesta explicarlo, máxime cuando la escuela primaria a su disposición, mas cercana al lugar donde vivía, impartía enseñanzas solo hasta los primeros grados. No habían en aquellos duros tiempos en esta zona transporte automotor y el ferrocarril recién iniciaba su construcción desde Formosa hacia el Oeste. Asi fue, me decía en una de esas charlas amenas y llenas de recuerdos, que hoy -felizmente-, puedo reproducir. "que mi padre debió enviarme a la ciudad de Salta para proseguir la escuela primaria. Niño aún, a lomo de caballo, acompañado por un de par de hombres de confianza, cabalgaba ma de 180 kilómetros hasta Sáenz Peña (Chaco), y me despachaba en el ferrocarril hasta la ciudad de Salta, donde me esperaba una familia amiga. Y el viaje debía repetirlo de regreso en el mes de Noviembre. En la fecha prevista para mi llegada me esperaban en la Estación Sáenz Peña y de ahí, de nuevo las largas jornadas, a caballo, durmiendo a la intemperie sobre el apero de mi montado en la despoblada llanura. Mas de una vez me tocó hacer la travesía con la sequía encima...entonces la distancia era mayor, porque debíamos zigzaguear hacia las pocas lagunas que podían quedar con agua para nosotros y los caballos...para cuidar los montados evitábamos marchar cuando el calor arreciaba...cruzar el bermejo crecido no era fácil. Llegábamos hasta la barranca donde había una canoa. A veces estaba del otro lado. desensillábamos. Uno de los peones buscaba la pequeña embarcación a nado o sobre el caballo. cargábamos los aperos y equipajes y vadeábamos el río. ya muchachón, después de aprender a nadar, me le animé mas de una vez. me dije, si otros lo hacen, yo también puedo y con el coraje y al fortaleza de mis pocos años, pronto estuve del otro lado, acompañado de la mano de Dios y del noble criollo que me guiaba de cerca...bañado, fresco y contento...a mas de uno, esto podrá parecer una hazaña pero es nada con el sacrificio de nuestros mayores.
Antes, el hombre no podía ser flojo porque carecía de todas las facilidades que hoy tenemos...fijate -me decía- que antes hasta la música la teníamos que componer y ejecutar nosotros mismos. No existian radio ni grabaciones...las coplas es
ran nuestra expresión musical y nos acompañábamos de ellas arriba del montado, en el fogón o donde quisiésemos expresar nuestro sentimiento...pero de todo esto, lo que recuerdo con más cariño es la alegría enorme del reencuentro con mis padres y hermanos, después de nueve meses de ausencia..."
Ya en Formosa, por indicación de don Julián Ceppi, un entrerriano que se arraigara entro nosotros, su padre lo envió a proseguir el secundario al Colegio que fundara Urquiza en 1849, en la ciudad de Concepción del uruguay. En la Formosa de los años veinte no había colegios que impartieran educación secundaria y, para convencerlo a don Martin Polo don Julián se valió del argumento de que allí se hospedaría en La Fraternidad, fundación laica y modelo que atendería sus necesidades al igual que de muchos adolescentes que concurrían de distintos puntos del país para proseguir sus estudios en el prestigioso Colegio de Urquiza. De allí egresó Antenor con el título de Bachiller en 1930. Después de él muchos formoseños siguieron sus pasos. De ésta ciudad de Formosa y también de Ibarreta, Pozo del Tigre, Las Lomitas, Clorinda, Fontana, Pirané, etc. En parte por la buena prédica que él hizo de aqel Colegio y de La Fraternidad.
En 1936 llegó a Formosa con el título de Abogado obtenido en la Facultad de Derecho de la universidad Nacional del Litoral con asiento en Santa Fé.
Joven inquieto y con el apoyo económico de su padre, comprendió la importancia para la comunidad de contar con un diario de aparición regular. Es así que funda el diario EL NORTE, periódico local que circulaba además en todos los pueblos ubicados sobre la línea férrea y en Clorinda. La década del cuarenta y algunos años de la siguiente, lo tuvieron como el periódico señero de Formosa.
Siguiendo la línea política de su padre, perteneció al radicalismo. Pero en 1946, al surgir el Partido Peronista, se enroló en sus filas, tocándole enfrentar en 1951 a las huestes radicales. Formosa elegía por primera vez a sus delegados ante el Congreso Nacional. Por tratarse de candidatos de territorio nacional, no se llamaban diputados o senadores, como los elegidos por las provincias. la fórmula Peronista fué POLO-MARIÑO que se impuso a la fórmula radical RODRIGUEZ REBOLLAR-ROJAS.
En Buenos Aires, en el Congreso y a nivel poder Ejecutivo, se movió con eficacia, participando con su buena oratoria en los debates e impulsando con vecinos de Formosa la provincialización de nuestro territorio, hasta lograr la sanción de la Ley Nro 14.408 el 15.06.1955.
Derrocado el 24 de septiembre de 1955 el Gobierno del Gral. Perón le tocó padecer el escarnio de la persecución política, la privación de la libertad y la interdicción de todos sus bienes. Su plena capacidad civil y la disponibilidad de sus bienes, le fue restituida recién después de llegado al poder el Dr. Artuto Frondizi en 1958.
El gobierno del Dr. Alberto Domingo Montoya, electo por el radicalismo en 1963, diríamos, reconcilió a la justicia con la política, al proponer al Dr. Antenor Polo para ocupar la magistratura del Superior Tribunal de Justicia, obteniendo el acuerdo legislativo. Prestigiar con la designación como Ministro del alto tribunal, a un adversarioi político con sobrados méritos, constituye un buen ejemplo que, lamentablemente, pocas veces se observa. Asumió el cargo el 24 de julio de 1964 y lo desempeñó hasta el 13 de septiembre de 1966 en que se remueve a nuestro Superior Tribunal por disposición del gobierno de facto del general Onganía que destituyera al Presidente Illia el 28 de junio del mismo año.
Activo militante del Colegio de Abogados, acompañó a las distintas conducciones del mismo en memorables asambleas por el mejoramiento de la administración de justicia y en su lucha por la plena vigencia de las instituciones republicanas.
El Dr. Vicente B. Joga, durante su gestión gubernativa, le ofreció la posibilidad de representar a nuestra provincia en el Senado de la Nación. "pero no acepté, nos decía. políticamente estoy amortizado y hay que dar lugar a los que vienen detrás...". Pero no por ello, dejó de cumplir con su militancia, convirtiéndose en un maduro consejero cuya opinión supo pesar, mas de una vez, en la balanza de las decisiones.
Carlos Alberto, Raúl, Martín. Sergio, Jorge y Fernando Polo, fueron sus hijos. El primero de los nombrados abrazó también la profesión de abogado llegando a ser un destacadísimo profesional que en plena juventud llegó al Superior Tribunal de Justicia, propuesto para integrarlo por el Colegio de Abogados, en el año 1972. Un penoso accidente, en 1974, tronchó su joven vida y privó al foro local del invalorable aporte que estaba llamado a brindar.
Contrajo enlace con María Angelina Daneri descendiente de pobladores que se instalaran en nuestro territorio, en un tiempo muy anterior a la llegada de Fontana.
Esta breve semblanza del Dr. Antenor Polo, no pretende otra cosa, que destacar los rasgos mas sobresalientes de su vida, como merecido homenaje a su memoria. quienes lo conocimos recordamos a su persona con gran estima no solo por su trayectoria como político, periodista, magistrado y hombre del derecho, sino también por su honestidad, cordialidad, generosidad, y hombría de bien, identificada con las raíces de su tierra y de su pueblo.
Cuando cumplió 79 años, nos reunimos con él, en un encuentro de camaradería, un grupo de amigos. A la pregunta que alguien le hiciera de sin estaba festejando los ochenta, con su característico humor respondió "...aun no, pero le estoy pisando la cola..."
Pocos días después, nos dejaba para siempre. El 11 de julio de 1991 se apagó su vida, un frío día de invierno, tan frío como penosa nos resultó la noticia.
por Sergio Alfredo Martinez
Nota: Impedimentos técnicos no permiten la inclusión de las imágenes que contiene el artículo.

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Homenaje al Ingeniero GUSTAVO TORRESÁN (f), hijo del Fraternal Jorge Torresán

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