20 de Junio - Día de la Bandera Argentina

miércoles, 21 de diciembre de 2011

LA NAVIDAD


REVALORAR ES VIVIR EN FORMA DIFERENTE

REVALORAR LA NAVIDAD

Estamos ya a unos pocos días de celebrar --de nuevo-- la gran fiesta del Nacimiento de Cristo. El ambiente poco a poco --aunque sea sólo el comercial-- nos habla en multitud de formas de esta ya próxima celebración. Se repite --y no necesariamente es en sí malo-- el ciclo anual tradicional. Y se nos presentan tres posibles escenarios: Ignorar la celebración, Celebrar igual que siempre ó REVALORAR LA NAVIDAD.

Desde el momento en que somos cristianos --buenos o malos, pero cristianos aunque sea 'poquito'-- no podemos aunque queramos, ignorar la celebración... Sabemos de ella y no podemos sustraernos a su fuerza y resonancia espiritual y social; por vivir en países con tradición cristiana, de alguna forma estamos inmersos en su dinámica celebrativa.



Se nos presenta, entonces, la opción de celebrar como siempre: Atados al consumismo, totalmente volcados hacia lo externo y superficial, expresarnos con signos desvinculados de alguna forma a lo que se celebra (dar regalos por inercia, adornar por adornar, centrarnos en la convivencia más que en su causa, poner más atención en el menú navideño que en la Navidad, ignorar la riqueza de la Palabra de Dios, etc.) Y esto --celebrar igual que siempre-- créanme-- es en sí lo más fácil, pues no hay que hacer prácticamente nada, sino sólo dejarse llevar por las dinámicas sociales de siempre que a nada ni a nadie responden en la actualidad. Si, esas dinamicas sociales que contribuimos a crear, en ocasiones nos victimizan sin nosotros estar conscientes de ello... Son 'engendros' que se vuelven contra sus creadores en forma despiadada.

Visto y considerado lo anterior, llego a la conclusión de que la opción por excelencia sería REVALORAR LA NAVIDAD. Esto, por supuesto es lo más difícil y laborioso en todos los sentidos. No es fácil, pues esta opción implica: Informarme yo mismo de lo que en verdad es la Navidad, ir a la Palabra de Dios sobre todo a Lc 1 y 2, desechar ornamentaciones que desvirtúan la fiesta (tener que tirar a la basura mis santaclóses, monos de nieve y renos, empezando por el que usa una compañía dominante de celulares en México), poner el Nacimiento y explicarlo a los pequeños, hablar con cada uno de los miembros de la familia sobre la necesidad de lo que se pretende, diseñar la celebración dando espacio o a la Misa de medianoche o a la proclama de La Palabra de Dios en el hogar, 'convencer' a los niños de que el importante en la fiesta es otro niño (el Niño Jesús) y no ellos, 'hacerlos entender' de que los regalos deben ser para ese Niño y no para ellos, etc... Crean en verdad que optar por la revaloración será muy laborioso y hasta difícil, pero, a largo plazo, es lo mejor para todos: Para el mundo, para la Iglesia, para la familia, para nosotros y para nuestros niños.

Si optamos por este camino, tendremos en contra mucho: La dinámica social, el mundo del comercio, ciertos aspectos de la cultura popular, la cultura global que cada día es y será más anticristiana (y en especial anticatólica), los errores que nosotros mismos hemos sembrado en los niños dándoles a creer que ellos son el centro de la Navidad, nuestros propios hábitos consumistas, la famosa dinámica social MUNDIAL que parece invencible... Si optamos por este camino de REVALORAR la Navidad nos sentiremos como se sienten los miembros de las sectas en un ambiente supuestamente 'católico': Perdidos y sembrados en un mundo hostil, que en el mejor de los casos, sólo nos ignorará y nos hará sentir que no existimos... Pero vale la pena.



Como pueden ver no es fácil... Ni siquiera la mayoría de los que somos cristianos nos damos cuenta de esta urgencia (de REVALORAR la celebración de la Navidad) En otros países el 'desmantelamiento' de la Navidad ya va más avanzado y en serio. Se manifiesta en forma 'inofensiva' cambiando un saludo de FELIZ NAVIDAD por el de FELICES FIESTAS. Vean, es sólo una palabra, pero con todo un significado destructivo en si. Poco a poco la Navidad se va transformando en sólo una celebración estacional a la manera del verano o la primavera, como en las tiendas en donde oportunamente se cambian los pantalones cortos en venta por los abrigos. Es una 'agenda' a largo plazo, que lleva sus tiempos... Y nosotros ni enterados. La ofensiva está en pleno despliegue. ¿Qué es lo que vamos a hacer?

Por si no nos enteramos, los secularistas ya 'casi' desmantelan la Semana Santa, pues ya la convirtieron en tiempo de vacaciones y no de guardar y meditar. Y en donde queda algo digno de ser considerado o que no se ha podido "arrancar" (procesiones del silencio, Viacrucis vivientes, oficios litúrgicos abiertos, etc.) lo convierten promocionalmente en una pieza de 'tradición popular' o de 'atractivo turístico'... Y avanza poco a poco esa degradación de lo sagrado... Lo mismo le está pasando muy lentamente a la Navidad.

No soñemos... NO SOMOS LOS CRISTIANOS MAYORÍA A PESAR DE LO QUE DIGAN LAS ESTADISTICAS Y LOS CENSOS. ¿Qué es lo que vamos a hacer? ¿Nos vamos a seguir dejando llevar por las dinámicas sociales manipuladas y alentadas desde los cuarteles de los enemigos de Cristo? Seamos realistas, para este rescate NO CONTAMOS CON LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN... Al menos no con los más fuertes e influyentes. Lucha y sustrae a tu familia del poder de este poderoso engranaje: EN LA NAVIDAD NO TE CELEBRES A TI MISMO O A TU FAMILIA... CELEBRA A CRISTO EL SEÑOR, HIJO DE DIOS Y REDENTOR NUESTRO.


PBRO. ROBERTO SÁNCHEZ DEL REAL.

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Homenaje al Ingeniero GUSTAVO TORRESÁN (f), hijo del Fraternal Jorge Torresán

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